quarta-feira, 6 de maio de 2009

Desplantes

Um desmemoriado Dias Loureiro, quiçá atingido por estranho vírus que lhe retira lembranças de acontecimentos que muitos recordam perfeitamente, falou na AR, ontem mesmo ( e o Público transcreveu) , sobre o libanês El-Assir, alegado traficante de armamento e parceiro da SLN em negócios de negócios pouco claros:

"Sei que não se dedica ao comércio de armas, porque uma vez surgiu esse problema e eu perguntei-lhe directamente e ele disse que não".

E pronto. Dias L. ficou descansado e tranquilamente confiou na palavra do libanês. " A minha ideia de reputação do senhor El-Assir não é a mesma", referiu ainda Dias L. à indicação vinda do deputado do BE no sentido de serem os próprios americanos a dizerem que o parceiro negocial estava ligado a esse tráfico nefando.

Ora bem. Dias L., depois de sair de Aguiar da Beira e passar por um modesto escritório de advocacia em Coimbra, passou por outros sítios e até já partilhou mesas prandiais com reis e presidentes. Não é nem pode ser um ingénuo ou um néscio, apesar de querer dar mesmo essa ideia baça de si mesmo. Para isso, sobra-lhe a memória que lhe vai faltando para o resto.

Portanto, para Dias L. ficar um pouco mais esclarecido das razões das suspeitas dos negócios suspeitos com esse suspeito de tráfico de armamento, aqui vai um artigo do El Mundo, citado aqui.
Haja alguém que informe Dias L. sobre quem foram as suas companhias, para que não se possa ouvir novamente mais um desplante desmemoriado.

"Hace ya casi un cuarto de siglo que Abdul Rahman El Assir, hijo de un poeta libanés y una cantante folk del país de los cedros, consiguió una primera fotografía dedicada en la que aparecía saludando al Rey de España. Entonces él estaba casado con Samira, recién aterrizado en Madrid de la mano de su cuñado Adnan Kashogi y era un aprendiz en el comercio internacional de armas, donde con los años terminaría volando solo. El próximo sábado, El Assir irá de boda, como invitado del mismísimo Rey, su amigo. Ya estuvo de largo en El Escorial, cuando otro gran amigo, Alejandro Agag, desposó a la hija del entonces inquilino de La Moncloa, Aznar.Pero lo de la Almudena será su coronación en la Villa y Corte, el broche de oro a una tenaz ascensión (Líbano, 1951-Madrid, 2004) hasta los cenáculos más sigilosos del poder de la mano de su segunda esposa, María Fernández Longoria, hija del que fuera embajador de España en El Cairo. Juntos, tras lujoso casorio en Notre Dame (París) en 1985, cultivaron las sagas del dinero, la aristocracia y multiplicaron sus posesiones más visibles: tienen mansiones en Puerta de Hierro, Sotogrande, la estación invernal de Gsstad (Suiza) y en la isla caribeña de Mustique.Los créditos FAD (al desarrollo) y el negocio de las armas, unido a fructuosas amistades políticas, obraron el milagro.


Aquellas ostentosas fiestas marbellíes de El Assir en los primeros 80, cuando navegaba en el yate de grifos de oro (el Nabila) de su cuñado y jefe, cuando se forjaba príncipe de las comisiones en las ventas de material de guerra a países africanos, son páginas del ayer desdibujadas por la pátina de esquisitez y tronío de la nueva vida social.

Cuatro bodas (las dos suyas y, por lo simbólico, las de Agag y del Heredero) y el funeral por la amistad difunta con Kashogui -«Gente tonta y ambiciosa como El Assir y Sarasola estropeó mis negocios en España», lamentaba el saudí en 1990 la traición de su ya ex cuñado- retratan el largo viaje del libanés, de 53 años.El camino ya lo hicieron antes otros, desde Manuel Prado y Colón de Carvajal, que años ha fue también comisionista en operaciones armamentísticas y se perderá la boda porque está en la cárcel, al enigmático príncipe georgiano Zourab Tchokotoua, que ha cambiado Mallorca por Marruecos tras separarse de su mujer, Marieta de Salas. Guarda paralelismos la historia del próspero libanés, a su vez, con la del condenado Alberto Alcocer, otro de sus amigos y también invitado a los fastos reales. Samira Kashogi fue para El Assir lo que Esther Koplowitz para Alcocer. Y ambos están ahora casados con bellas secretarias. Lo era Margarita Hernández (de Javier de la Rosa) y María Fernández Longoria, que atendía el teléfono en la empresa Alkántara (una de las dos patas del holding Kashogi en España; la otra era Triad España) cuando El Assir vino a Madrid como su vicepresidente, y director general de Triad.

La carrera fue fulminante. Pocos años después, en su número del 9 de octubre de 1989, lo certificaba así el semanario árabe Sourakía, editado en Londres: «Cuando un hombre de negocios es capaz de reunir la astucia comercial con el engaño político, cualquier milagro es posible. El milagro de El Assir consiste en comer un día con el rey Juan Carlos I, cenar con el rey Hassan II y desayunar al día siguiente con su amigo Felipe González y otros dirigentes del PSOE».

Los gobiernos caen, las dinastías se suceden (Mohamed VI a Hassan II) y El Assir permanece. Su última escapada con el soberano español fue, a finales de abril, a una cacería a Hungría. Junto a ellos, entre otros, viajó Francis Franco, el nieto del dictador y una de las mejores escopetas nacionales. La que usa María Longoria cuando sale de monterías poco tiene que envidiarle a ninguna otra. Su precio: 28.800 euros. Su distintivo: está decorada con la imagen del rey del rock, Elvis Presley.

Hace años que todo es espléndido en la vida de los Assir, para disfrute de ellos y de sus amistades. María, la esposa, viaja cada invierno a la casa de Gsstad en compañía de sus amigas Mónica Swach (de casada, señora de W. Entrecanales) y Marina Fernández de Córdoba (ex de Javier Soto, famoso por el caso Ibercorp).Las mujeres utilizan un helicóptero como remonte para subir a las pistas de nieve. Se malean los más celosos del Real Club de Puerta Hierro y dicen que van ellas solas porque El Assir tiene prohibida la entrada en Suiza, y también en EEUU. En Perú, allá por 1995, fue llamado a declarar por la Corte Suprema del país en relación con el enriquecimiento ilícito del entonces fugado ex presidente Alan García. Y su nombre también apareció, junto al del traficante de armas sirio Al Kassar, en uno de los muchos escándalos que salpicaron a Memen.

COMISIONES MILLONARIAS. En España, el rastro periodístico de sus negocios -armas a Egipto, Somalia, Marruecos...- se pierde en el verano de 1994. Eran los tiempos escandalosos de Conde, De la Rosa, Prado... Y se subrayaba mucho en las crónicas que la cuñada de El Assir, Beba Fernández Longoria, casada con José Luis Alcocer, había sido muchos años la secretaria de Enrique Sarasola. «Abdul El Assir pide 5.000 millones al Gobierno por mediar en un contato de armas a Marruecos», titulaba EL MUNDO el 8 de agosto de 1994. Tres días más tarde, precisaba que el monto final de las comisiones se elevaba hasta los 10.000 millones de pesetas. Los ingresos se hacían en una cuenta suiza a nombre de sociedades radicadas en Panamá y otros lejanos paraísos fiscales.Después, el intermediario libanés se hizo invisible. Apenas si trascendió que fue cicerone de Bill Clinton en el viaje del ex presidente de EEUU a Madrid en mayo de 2001. Aquel día jugaron al golf en Puerta de Hierro y cenaron huevos rotos, junto con Agag y Ana Aznar, entonces novios, en Casa Lucio.

El Registro Mercantil da cuenta de que hoy sigue operando desde la dirección de siempre (Paseo de la Castellana, 91), pero ni siquiera su nombre aparece. En su lugar figura, como administrador único de EXL BV SA, su hermano Rabih. Juntos llegaron a soñar incluso, tiempo atrás, con hacer realidad un sueño de rey. En ese caso, de Hassan II: unir España y Marruecos a través de un puente sobre el estrecho de Gibraltar.

Abdul El Assir era agregado cultural de la embajada del Líbano en El Cairo cuando conoció a la primera mujer que le cambiaría la vida: Samira Kashogi, 15 años mayor que él y directora de la revista femenina Al Sharkiah. Una fiesta en la embajada propició el encuentro y enseguida hubo música de boda, que sonaría en Cannes (Francia) en 1976. Hasta 1985, cuando se divorció, fue padrastro del malogrado novio de la princesa Diana, Dody Al Fayed, nacido del primer matrimonio de la hermana de Kashogi. Con la hija del difunto Carlos Fernández Longoria de Pavía tiene tres hijos y una vida ya al margen -el divorcio de Samira lo precipitó todo- del que fuera su maestro en el siempre bajo sospecha negocio internacional de las armas. Y un buen amigo que es rey. El Rey."

11 comentários:

Mani Pulite disse...

Quando é que esse senhor é constituído arguido,suspenso das funções que desempenha e vai fazer companhia ao O.Costa que se deve sentir muito sozinho?Não basta falar.É preciso agir.Senão ninguém acredita.

josé disse...

Por uma razão: está à espera de passar entre os pingos da chuva.

E tem boas hipóteses.

Pelo presidente passa até pelo buraco da agulha

Mani Pulite disse...

Então porque está a receber tantos avisos e de lados tão diversos?Ou te pões a pisgar rápido ou então...O Loureiro devia ter um ouvido mais apurado e umas pernas mais rápidas parece-me.

Karocha disse...

Talvez não passe José, até ao lavar dos cestos é vindima!!!

victor sousa disse...

Oh pai, já sou ministro!

Oh tótós, já conduzo "isto" de olhos fechados.

São tudo fases "esclarecedoras"...

Anónimo disse...

Agora é que eu percebi por que motivo, apesar de tudo, Dias Loureiro patrocinou o livro do Menino de Ouro: ele disse-lhe que...

joserui disse...

Dias Loureiro patrocinou o livro do Menino de OuroO senhor Sócrates de facto tem azar em tudo coitado. Este senhor Loureiro é outro. Isto é um nunca acabar de azares. O país para um lado e estes parasitas sempre em contraciclo. Espero viver para ver isto dar a volta. -- JRF

Colmeal disse...

José ,
O que é curioso no meio disto tudo é que se for o comum dos mortais a fazer estas coisas, é apontado como criminoso, corrupto e outros mimos do género, para estes fulanos é azar ou então coincidências porque são bons cidadãos e até vão à missa todos os domingos ....
Azar, temos nós, que estamos cercados por estes tipos.
Podiam ir todos a banhos ao México ... Eu ainda dava uma ajuda para as passagens ...

Karocha disse...

Colmeal
Acho que ajudava-mos todos...eheh

Diogo disse...

Imagine-se! Um beirão metido em tais cavalarias. Merecia um pano encharcado...


Jon Stewart – Num mês apenas, a CIA efectuou 183 simulações de afogamento a um único terrorista da Al-Qaeda.Jon Stewart: sendo mais específico, um prisioneiro da Al-Qaeda passou pela simulação de afogamento 183 vezes num mês, e esta é a pior parte: 185 simulações e recebe-se pão de alho de graça. É preciso passar pela simulação de afogamento 183 vezes? O grau de eficácia não diminui? Presumo que, depois de 90 simulações, ele pense: "Não me vão mesmo afogar, pois não?"

Michael Hayden, director da CIA na era de Bush, defendeu a utilização dessas tácticas contra sujeitos que já tinham dito tudo o que sabiam.

Pivot do Canal de TV: Toda a informação que [Abu Zubaydah] revelou, surgiu antes de ter sido sujeito a simulações de afogamento, antes de ser esbofeteado, antes de ser atirado contra uma parede.

Michael Hayden: devo corrigi-lo. Foi atirado contra uma parede falsa e flexível com uma protecção no pescoço para que não se magoasse.

Jon Stewart: E, para sermos justos, se me permite, a água que usámos para as simulações era tépida e tinha um pH equilibrado. E as algemas das posições de tensão eram sempre as peludas da Spencer Gifts. Não somos nenhuns selvagens!

VÍDEO legendado em português

Rebel disse...

Pelo presidente, ele passará pelo buraco da agulha e por onde bem entender. Já a minha avózinha me dizia "Diz-me com quem andas dir-te-ei quem és....
Se juntarmos isto a Cadilhe que não cometia ilegalidades, mas imoralidades; se juntarmos mais o Oliveira C... que sentimento se experimentará?
Será qualquer coisa entre a náusea e o vómito, não?
Depois há ainda que ter em consideração o colosso intelectual que "entre gente remota identificaram novo reino que tanto sublimaram" (esta foi a última que ouvi em directo).
As Novas Oportunidades têm valências de Língua Portuguesa e talvez não fosse asneira o PR passar por lá. É o analfabeto mais alfanumerizado que alguma vez conheci!